La mujer menguante es una comedia fantástica que, vista hoy, funciona como una sátira lúcida sobre la vida doméstica, el consumo y la pérdida de escala personal. A través de una premisa absurda —una mujer que comienza a encogerse—, la película convierte el humor en una herramienta crítica para pensar la invisibilización, la adaptación forzada y el precio del confort.
