Una reflexión humorística sobre esos correctores de IA que intentan convertir cualquier mensaje humano en una comunicación impersonal, incluso cuando el destinatario tiene nombre propio.
Category:Lia Troth
La editora implacable
El cliente que «solo necesita una revisión»
Una mirada humorística a esos clientes que aseguran que su texto «solo necesita una revisión» cuando en realidad requiere una reconstrucción completa antes de poder publicarse.
Leer en voz alta para escuchar la música
Reflexión sobre la lectura en voz alta como herramienta editorial. Escuchar un texto permite detectar problemas de ritmo, respiración y cadencia que a menudo pasan inadvertidos en la lectura silenciosa.
El certificado digital inalcanzable (o cómo perder la fe en la burocracia en cinco pasos)
Intentar conseguir un certificado digital parece un trámite sencillo hasta que aparecen las contraseñas olvidadas, los documentos rechazados y los formularios decididos a poner a prueba la paciencia de cualquiera.
Cuando alguien sugiere descafeinado (y se rompe un pacto sagrado)
Una inocente sugerencia sobre el café descafeinado desencadena una reflexión irónica sobre hábitos, productividad y esas pequeñas incomprensiones que pueden alterar el equilibrio del universo profesional.
La reunión de Zoom equivocada: de manuscritos a macetas
Una reunión editorial que resultó ser un taller sobre plantas de interior acaba convirtiéndose en una inesperada reflexión sobre las similitudes entre cuidar una planta y corregir un manuscrito.
El trabajo «fácil» que no lo era tanto
Una reflexión irónica sobre esos proyectos que llegan etiquetados como «fáciles» y terminan convirtiéndose en auténticas pruebas de resistencia para cualquier correctora.
Corregir con música suave y café caliente
Artículo sobre hábitos y entorno de trabajo en corrección editorial. Análisis de cómo la música suave, el café y el cuidado del espacio influyen en la concentración, el ritmo y la atención sostenida.
Intentar trabajar en la terraza (y descubrir que la brisa no era tan buena idea)
Trabajar desde la terraza parecía una idea idílica hasta que el viento decidió participar activamente en la jornada. Un texto sarcástico sobre teletrabajo, expectativas estéticas y la realidad de intentar escribir rodeada de naturaleza.
