Irlanda es un país que parece existir para el cine. A través de los paisajes filmados por John Ford y David Lean, este texto recorre una Irlanda donde la épica, la nostalgia y la tormenta conviven sin conflicto. Desde El hombre tranquilo hasta La hija de Ryan, el paisaje irlandés se revela como narrador silencioso de emociones, pérdidas y deseos que el cine supo leer antes que el viajero.
