Cuando el cine se vuelve destino

Lilit Traven recuerda cómo el cine trazó su primer mapa del mundo. De París a Nueva Zelanda, de Roma a Monument Valley, el viaje se vuelve también proyección: una exploración de los lugares que habitamos primero en la pantalla y después en la memoria.

Apegos feroces, de Vivian Gornick

Una madre, una hija y una ciudad. En Apegos feroces, Vivian Gornick convierte los paseos por Manhattan en una lección de lucidez: el amor y la rabia como hilos de una relación que no busca reconciliación, sino verdad. Un clásico que sigue incomodando y acompañando a partes iguales.