Las narrativas clásicas repiten temas como el destino, la caída, el viaje, el poder o el amor porque tocan estructuras profundas de la experiencia humana. Este ensayo explora por qué esos motivos persisten y qué nos permiten seguir pensando hoy.
Las narrativas clásicas repiten temas como el destino, la caída, el viaje, el poder o el amor porque tocan estructuras profundas de la experiencia humana. Este ensayo explora por qué esos motivos persisten y qué nos permiten seguir pensando hoy.