La ciencia ficción suele asociarse al futuro y la tecnología, pero muchas de sus obras funcionan como auténticos experimentos mentales narrativos. A través de hipótesis sobre la identidad, el tiempo, la conciencia o el poder, el género explora problemas filosóficos mediante historias que permiten vivir sus consecuencias. Este artículo analiza cómo la ciencia ficción convierte conceptos abstractos en experiencias narrativas y por qué constituye una de las formas más fértiles de pensamiento contemporáneo.
