El error tipográfico (o cómo arruinar tu dignidad con tres letras)

Un error tipográfico en una propuesta impecable basta para desencadenar una crisis de dignidad profesional. Un texto sarcástico sobre erratas traicioneras, revisión obsesiva y la amarga certeza de que siempre hay una palabra esperando estropearte el día.

El miedo a que tu estilo sea detectado como IA

Un detector de IA acusa a un texto propio de haber sido escrito por una máquina. A partir de ahí, una reflexión sarcástica sobre la autoría, el estilo trabajado y la paradoja de que escribir bien se haya convertido en una prueba de culpabilidad algorítmica.