Inventario de lo vivido

Tumbada en el suelo tras la caída, Lauren descubre que la incomodidad no está en el parqué, sino en la vida vivida en vertical y a toda prisa. La quietud abre un inventario de memoria: Burgos y el traslado a Madrid, un padre funcionario de frases incompletas, una madre enfermera experta en cuerpos ajenos, y Hugo, el hermano cuya risa persiste como eco doméstico tras su muerte reciente. Desfilan familiares a distancia (audios esotéricos, chistes rituales, afectos analógicos), la elección de Filología Inglesa y la traducción como refugio —habitar voces ajenas para no exponerse—, y una carrera de correctora discreta, precisa, casi invisible. También aparece un matrimonio fugaz con Daniel, una convivencia como «traducción fallida» que termina sin drama. Entre Tinto y Nube, Lauren entiende que la independencia puede ser trinchera y que ha pasado demasiado tiempo corrigiendo márgenes ajenos. Sin tristeza, con una lucidez serena, percibe cómo el silencio se vuelve compañía: la memoria invoca presencias, la casa revela capas y algo —historia, visita, eco— está a punto de comenzar. El suelo deja de ser solo suelo: se vuelve tregua y paz.

Cuando el cine se vuelve destino

Lilit Traven recuerda cómo el cine trazó su primer mapa del mundo. De París a Nueva Zelanda, de Roma a Monument Valley, el viaje se vuelve también proyección: una exploración de los lugares que habitamos primero en la pantalla y después en la memoria.

El eco de las abadías en ruinas de Irlanda

Lilit Traven recorre Irlanda en moto, entre lluvia, piedra y versos. En las abadías en ruinas encuentra algo más que historia: un diálogo entre la tierra y la memoria. Un viaje por los paisajes donde la fe, la literatura y el silencio aún se confunden.

Las bibliotecas de los aeropuertos: libros hallados, cambiados, abandonados

Entre maletas y anuncios de embarque, Lilit Traven descubre un refugio inesperado: las bibliotecas improvisadas de los aeropuertos. Estanterías anónimas donde los libros viajan solos, cambian de idioma, de manos y de destino. Un elogio a la lectura como tránsito y al abandono como forma de generosidad.

Paisajes que parecen decorados: Almería, Irlanda, Escocia

Lilit Traven recorre Almería, Irlanda y Escocia en busca de los paisajes donde el cine se convirtió en geografía. Desiertos, praderas y montañas que fueron escenarios, pero siguen siendo historias: decorados que nunca se apagaron.

Fårö, la isla donde el cine se volvió paisaje

Lilit Traven viaja a Fårö, la isla sueca donde Ingmar Bergman convirtió el paisaje en materia cinematográfica. Entre viento, piedra y silencio, descubre un territorio que obliga a mirar hacia dentro: allí, el cine se confunde con la vida.

Almería, el Oeste más al este

Un viaje a Almería entre el mito y la materia: del desierto de Tabernas a la orilla del mar, Lilit Traven explora el territorio donde el cine y la vida comparten plano. Un texto que observa cómo la luz, la memoria y la mirada convierten el paisaje en relato.

Las islas del exilio: historia de quienes fueron enviados a desaparecer

Un recorrido por las islas donde el exilio se volvió destino. De Elba a Goli Otok, Lilit Traven explora los lugares donde la belleza convive con la memoria del destierro.