Entre luces, pantallas y editoriales mastodónticas, Lia Troth sobrevive a la Feria de México con un mantel arrugado, una pila de libros y mucho sentido del humor. Una crónica irónica sobre la humildad como forma de resistencia.
Etiqueta: vida del corrector
«Está genial, me encanta»… ¿o solo me lo dices por compromiso?
¿Qué hacer cuando el cliente dice “Está genial” pero tu cabeza dice “¿seguro?”? Una entrada sobre halagos ambiguos, síndrome del impostor y el arte de no sobreanalizar… demasiado.
