Una reflexión humorística sobre esos correctores de IA que intentan convertir cualquier mensaje humano en una comunicación impersonal, incluso cuando el destinatario tiene nombre propio.
Etiqueta: Lia Troth
El cliente que «solo necesita una revisión»
Una mirada humorística a esos clientes que aseguran que su texto «solo necesita una revisión» cuando en realidad requiere una reconstrucción completa antes de poder publicarse.
El certificado digital inalcanzable (o cómo perder la fe en la burocracia en cinco pasos)
Intentar conseguir un certificado digital parece un trámite sencillo hasta que aparecen las contraseñas olvidadas, los documentos rechazados y los formularios decididos a poner a prueba la paciencia de cualquiera.
Cuando alguien sugiere descafeinado (y se rompe un pacto sagrado)
Una inocente sugerencia sobre el café descafeinado desencadena una reflexión irónica sobre hábitos, productividad y esas pequeñas incomprensiones que pueden alterar el equilibrio del universo profesional.
La reunión de Zoom equivocada: de manuscritos a macetas
Una reunión editorial que resultó ser un taller sobre plantas de interior acaba convirtiéndose en una inesperada reflexión sobre las similitudes entre cuidar una planta y corregir un manuscrito.
El trabajo «fácil» que no lo era tanto
Una reflexión irónica sobre esos proyectos que llegan etiquetados como «fáciles» y terminan convirtiéndose en auténticas pruebas de resistencia para cualquier correctora.
Cuando una editorial también cuida el trato
Reflexión sobre la importancia del trato humano en el trabajo editorial, especialmente en relaciones profesionales mediadas por lo digital. Un texto que pone en valor los pequeños gestos, la coherencia y el respeto como bases de una colaboración sana y eficaz.
HIIT a las 7 a. m. (o cómo perder la dignidad antes del desayuno)
Una experiencia de ejercicio matutino que empieza con entusiasmo y termina en derrota física y existencial. Un relato sarcástico sobre el HIIT a primera hora de la mañana, la distancia entre la teoría motivacional y la realidad del cuerpo, y la dignidad perdida antes del desayuno.
El suspenso de la traducción literaria (o cuando los árboles deciden alzar la voz)
Una traducción automática convierte una imagen poética en una escena casi terrorífica: el viento deja de cantar y empieza a gritar entre los árboles. Con ironía y mirada editorial, el texto reflexiona sobre cómo una mala elección léxica puede alterar por completo el tono, el género y el sentido de una escena literaria.
