Paciencia


39 patrañas vesánicas


Viajaba en metro a su cita. Después de cinco años trabajando juntos, se había decidido a invitarlo a cenar. Habían quedado en el centro de la ciudad. La forma más rápida de llegar era el metro. Su acompañante de esa noche también llegaría en metro. Quedaron al final del andén.

Habían quedado a las nueve de la noche. Llegó quince minutos antes de la hora, se sentó en un asiento del andén y siguió leyendo, aunque estaba suficientemente nervioso como para no poder avanzar en la lectura del libro.

Llegó un nuevo metro, levantó la cabeza del libro y miró a todas las personas que fueron saliendo de los vagones. No venía en este metro. Siguió leyendo su libro. Pasaron tres o cuatro más, pero en ninguno llegaba su acompañante. Eran casi las nueve…

Otro convoy. Nada… Uno más. Dos. Las nueve y diez.

Siguió esperando. Otro convoy. Otro. Otro más… Nueve y media…

Llamó por teléfono a su acompañante. El teléfono al que llamaba estaba apagado o fuera de cobertura. Supuso que estaba de camino, pasando por algún tramo sin cobertura.

Las diez y seguía sin llegar. Volvió a llamar. El teléfono seguía apagado o fuera de cobertura.

Subió a las taquillas por si estaba allí; quizá se equivocara en el lugar de la cita. No estaba allí.

Salió a la calle. Nada. Llamó de nuevo. Nada. Volvió al andén. Eran las diez y media.

A las once, después de dos horas de espera y varias llamadas, regresó a su casa. Compró una pizza antes de subir a su apartamento y se encerró.

Tomó unos trozos de pizza con una cerveza y se fue a la cama.

A la mañana siguiente se levantó a la hora de siempre y fue a la oficina. Lo buscó, pero no lo encontró. Preguntó por él y escuchó la respuesta que no hubiera querido oír nunca…

Tenía una cita; salió de casa pronto y fue al metro. Allí, dos chicos intentaron quitarle la cartera, pero él se dio cuenta y se retiró con tan mala suerte que el metro que estaba entrando en la estación no pudo frenar a tiempo cuando cayó a las vías.

Fue arrollado. Murió en el hospital a las pocas horas de llegar…