Mi bandeja de entrada es una mezcla entre una sala de espera del dentista y una guardería. Llegan correos con asuntos como «Revisión final 😊» o «¡¡¡Último repaso urgente!!! 🙏🔥». El texto del cuerpo es irrelevante: lo importante está en lo que lo rodea. Hay más emojis que comas. Y, lo que es peor, sustituyen contenido.
Hoy, sin ir más lejos, recibí este mensaje:
Hola, Lia 😄
Qué ilusión trabajar contigo 🙌
Adjunto el manuscrito 📝
Ya me dirás 🤞
¡Gracias de antemano! 💜
P. D.: la introducción es un poco 😬, pero creo que con tu ayuda quedará 🤩
Un abrazo fuerte 💪😊
Y aquí estamos… Once emojis en un solo correo. Y una posdata (abreviada, claro) escrita en jeroglíficos digitales.
Yo, que crecí con la tilde como arma de precisión, me veo ahora dudando si responder con argumentos o con caritas. Mi primer impulso fue escribir: «Gracias por el envío. Comienzo la revisión esta tarde».
Pero lo releí. Demasiado seco. Profesional, sí. Pero, en este nuevo ecosistema semántico, se lee como hostil. O como si estuviera enfadada por no haber desayunado. Me imaginé la respuesta:
«😟 ¿Todo bien? Te noto seria…».
Entonces lo intenté de nuevo: «¡Gracias! Me pongo con ello en breve. 🙂».
Pero ese 🙂 tiene un matiz inquietante, como de asesina en serie educada. No hay emoji más pasivo-agresivo que el que sonríe sin enseñar dientes.
Lo reescribí por tercera vez: «Gracias por el archivo. Me pongo con ello. 😄»
Pero me pareció que traicionaba todo por lo que he luchado: el matiz, la sobriedad, la sintaxis. Era como si hubiera bordado un mantel con hilo de oro para luego firmarlo con purpurina.
Me rendí.
Envié el correo sin emojis. Cortés. Claro. A las pocas horas, recibí respuesta:
¡Gracias, Lia! 😍😍 Qué emoción trabajar contigo otra vez 💥💫✨
Supongo que ahora me toca corregir 348 páginas llenas de frases con exclamaciones triples, je, je, je entre guiones y metáforas zoológicas imposibles («se lanzó como un castor enfadado a por su sueño»).
Aún no he decidido si mi comentario final llevará un 🤷 o un 🥲.
O si directamente empiezo a comunicarme solo con signos de puntuación.
Ya me veo: «Texto recibido. ,;?!»
Traducción: «Gracias por el envío. Estoy confundida, exhausta, irónica y apenas puedo con la vida». Y aquí estamos… corrigiendo textos y emojis al mismo tiempo, como si fueran la nueva puntuación universal.
Más de Lia Troth próximamente.
(O no. Depende de cómo acabe el próximo encargo).

