París: de Balzac a Woody Allen

París es una ciudad que parece existir tanto en la realidad como en la imaginación. Entre los ecos literarios de Balzac y la nostalgia cinematográfica de Woody Allen, este recorrido por sus calles explora una capital que ha aprendido a convertir su propio mito en una forma de permanencia. Un viaje entre libreros del Sena, cafés, barrios históricos y la inagotable capacidad de París para reinventarse sin dejar de ser ella misma.

La Vía Francígena. El otro camino a Roma

La Vía Francígena, antigua ruta de peregrinación hacia Roma, propone una forma distinta de viajar: menos épica, más pausada y profundamente europea. Un recorrido por un camino que une territorios, culturas e historias a través de la continuidad y la atención al trayecto.

El castillo de Drácula. Bran en Rumanía, un decorado turístico más que literario

Una mirada crítica al castillo de Bran, conocido como «el castillo de Drácula». Más que un lugar literario vinculado a Bram Stoker, aparece como un ejemplo de cómo el turismo transforma los mitos en productos y sustituye la complejidad del relato por una experiencia prefabricada.

San Petersburgo de Dostoievski a Sokúrov: la ciudad que respira literatura

Un recorrido literario y cinematográfico por San Petersburgo, la ciudad de Dostoievski y Sokúrov, donde el frío, la culpa, la memoria y la belleza conviven bajo la nieve y los canales helados.

El tiempo detenido en los pueblos de piedra de Portugal

Recorrido por los pueblos históricos de piedra de Portugal —Monsanto, Sortelha, Belmonte, Marvão, Monsaraz— como experiencia de lentitud y memoria. Un viaje donde el tiempo no avanza: se acumula, se posa y se habita.

Tras las huellas de Don Quijote en La Mancha

Un viaje en moto por La Mancha con El Quijote en la mochila. Entre molinos restaurados, ventas de carretera y paisajes infinitos, Lilit descubre que el verdadero lugar cervantino no se encuentra en un mapa, sino en la libertad de imaginar.

El bosque negro y sus cuentos: tras los pasos de Grimm en la Selva Negra

En la Selva Negra, cada sendero parece narrar un cuento de los Grimm. Entre pasteles demasiado dulces y relatos oscuros, pueblos de postal y bosques inquietantes, el viaje se convierte en un espejo de las historias: lo que el paisaje oculta y lo que revela.