El de las tildes inexistentes (o cuando la ortografía se convierte en creencia personal)

Un episodio habitual del trabajo editorial: el cliente que quiere añadir tildes inexistentes por intuición personal. Un texto sarcástico sobre ortografía, autoridad lingüística y la satisfacción silenciosa de dejar que la norma haga su trabajo.

El falso amigo (o cuando tu libro decide vivir en otra dimensión)

Un falso amigo en una traducción transforma un embarazo en una enfermedad y convierte una novela en otra distinta. Con humor sarcástico y mirada editorial, el texto reflexiona sobre cómo un error mínimo puede alterar por completo la lógica narrativa y obligar a revisar el lenguaje con lupa.

El cliente inseguro

Una escena habitual del trabajo editorial: el cliente que cuestiona cada coma, cada tilde y cada ajuste mínimo como si se tratara de una decisión vital. Entre correos reiterativos y dudas circulares, la corrección se convierte en una mezcla de oficio lingüístico y gestión emocional, con el corrector ejerciendo también de terapeuta improvisado.

Eso querría haberlo escrito yo

A veces, entre tildes y repeticiones, aparece una frase perfecta. Y entonces la correctora deja de corregir para admirar. Un texto sobre esos raros instantes en que el oficio se vuelve gratitud.